Obligados por Estados Unidos a sentarse en la mesa de negociaciones para discutir y actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, (TLCAN) México y Canadá se encuentran en la disyuntiva de acogerse a nuevas imposiciones del gigante norteamericano o aceptar que se cumplan las amenazas del presidente Donald Trump de "revisarlo" a su forma o "romper el Tratado".

El momento llegó: Donald Trump le puso fin a la participación de EEUU en el Acuerdo Transpacífico TPP, que su propio país capitaneaba. Fue a través de un decreto ejecutivo que empalma con su discurso proteccionista durante su asunción, días atrás. Cumple así una de sus principales promesas de campaña en el plano de la política exterior.

Un apretón de manos no muy efusivo entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama y el presidente de Rusia, Vladimir Putin antes y después que conversaran "durante unos cuatro minutos".

La influencia de Estados Unidos en el comercio mundial está diluyéndose. Horas después de la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton, el equipo del presidente Barack Obama sorprendió a propios y extraños al abandonar, de forma súbita, la intensa campaña de cabildeo que venía realizando en el Congreso para conseguir la ratificación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).

Ni el más entusiasta activista contra el libre mercado se podía imaginar el inesperado escenario abierto a raíz de la victoria del pirotécnico Donald Trump. Primero fue la caída del TPP: parlamentarios demócratas admitieron que no intentarán pasar por el Congreso norteamericano el mega-acuerdo comercial entre EE.UU. y un conjunto de países de Asia liderado por Japón, planificado para intentar contrarrestar la creciente influencia de China en la economía internacional. No tenían mayor margen de maniobra: los propios congresistas del Partido Repúblicano habían anunciado que el TPP no iba a tener tratamiento parlamentario antes del próximo 20 de enero, cuando Trump asuma.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38