Santiago Maldonado sigue desaparecido y Gendarmería se investiga a sí misma, mientras el ministro de Justicia renueva ataques a la procuradora general. La cantidad de “anuncios” mentirosos que hace el gobierno serían graciosísimos sino fueran pantallas para la corrupción generalizada. El territorio nacional se vende metro a metro a millonarios y empresas, la mayoría extranjeras, y se sigue ocultando la privatización de la Salud Pública. La censura y la persecución a la prensa están desatadas, y las revelaciones de Horacio Verbitsky y otros colegas producen verborreas presidenciales que parecen brotar del cerebro de un pato.