La existencia de hidrocarburos en el territorio venezolano era conocida desde tiempos inmemoriales. Pero fue solo en 1907, cuando se otorgaron las concesiones que transformaron a Venezuela en exportadora. Entre 1928 y 1970 fue el exportador más importante del mundo.

La conclusión fundamental que se desprende de nuestra experiencia a lo largo del primer siglo como país exportador de petróleo, es que por encima de todo tenemos que defender la unidad nacional. Las fuerzas que promovieron activamente la Apertura Petrolera, desde adentro y afuera de PDVSA, dividiendo al país, no representan más que un porcentaje ínfimo.

Supongo que algunos de ustedes leyeron una nota mía después que la FIFA expulsó a Esquivel de por vida del fútbol por corrupto.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 billones de dólares hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el abrupto desplome del precio del crudo hasta los 50 dólares, imposibilitará a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.025, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores (Nueva Guerra en Oriente Medio). Así, según Rystad Energy, la industria petrolera necesita reemplazar 34.000 millones de barriles de crudo al año pero en el 2.015 tan sólo se alcanzaron los 8.000 millones de barriles debido al drástico descenso de las inversiones en exploración y producción mundial (un 28% en el 2015 y se estima para el 2016 una nueva caída del 20%).

Los satélites, las naves espaciales, las baterías recargables de los teléfonos móviles, las computadoras y portátiles, los marcapasos, las cámaras digitales, los reactores atómicos, los vehículos y las bicicletas eléctricas, los medicamentos antidepresivos… todos tienen algo en común, el litio, un metal de color blanco plateado, blando, y que posee una gran capacidad para almacenar energía, y que las empresas trasnacionales quieren apoderarse.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51