En sencillas cuentas, el llamado plebiscito -luego edulcorado con el cambio de nombre de "consulta popular"- organizado por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) es el mayor y más monumental fraude seudo-electoral realizado por el antichavismo. Veamos.

Falla de origen. En la Constitución venezolana aparecen formas de consulta al pueblo por modalidades electorales abiertas y universales. Referéndum revocatorio, consultivo, aprobatorio y abrogatorio. La fórmula de "plebiscito" y otra que se le parezca no existen en el texto constitucional y no guardan el espíritu del texto. Así que invocar la Constitución para realizar "procesos electorales" que no existen reseñados en ella, es, en esencia, una acción engañosa.

Sin aval. Según la Constitución bolivariana vigente, todo acto electoral de envergadura nacional, todo proceso de consulta, debe estar avalado, acompañado o realizado por la máxima autoridad electoral del país, el Consejo Nacional Electoral (CNE). La MUD ha tenido claro este asunto al punto de que en años recientes el CNE apoyó logísticamente y acompañó los procesos de elecciones primarias internas de esa organización, siendo inolvidable el proceso electoral en el que en 2011 resultó vencedor Henrique Capriles Radonski. Por no estar acompañado por el CNE, el llamado plebiscito organizado por la MUD carece de validez como acto electoral.

Sin controles. El acto organizado por la MUD el 16 de junio es un mero acto político, de manejo de expectativas políticas en una jornada seudo-electoral, no sujeta a parámetros de control previo, ni en su ejecución, ni posterior al mismo.

Resalta en ese sentido la ausencia de cuadernos electorales del CNE, donde se constata el Registro Electoral vigente. Cuestión esta que habilita a cualquier persona a votar varias veces en un mismo punto electoral o en cualquier otro. Stalin González, dirigente de la MUD, admitió que no tenían controles previos a ese proceso y que apostaban "a la buena fe" de la gente para que no ocurrieran tales inconsistencias. Según Negal Morales, subsecretario del partido opositor Acción Democrática, los participantes del plebiscito podían "votar varias veces". 

A mano, al mejor estilo adeco. No hay proceso automatizado en el plebiscito. El proceso es manual y sujeto a todo tipo de riesgo de irregularidades. No hay conteo automatizado, no hay transmisión automatizada de datos y, en consecuencia, cualquier "acta" levantada en cualquier centro de votación carece de respaldo y presentación fiable, al más viejo estilo adeco, con el que la derecha venezolana se acostumbró a ganar elecciones durante la Cuarta República. Fraude.

Que vote quien sea. La MUD ha declarado que cualquier persona puede votar, sin mayores requisitos. Lo pueden hacer extranjeros con sólo su pasaporte, inhabilitados políticos y hasta personas con su cédula laminada vencida. Es decir, personas que en cualquier proceso electoral regular estarían imposibilitadas de participar, violentando de esa manera las leyes electorales que rigen la participación política en Venezuela.

Cuadernos quemados. Al mejor estilo pirómano característico de la MUD, han señalado que luego del plebiscito los cuadernos que harán constar quienes participaron en tal proceso serán incinerados. Esa acción deja una inconsistencia enorme a todo el proceso, pues lo hace inauditable a posteriori, es decir, el conteo final de participantes y votos, se haría exclusivamente por el número de papeletas en cajas y no se podría cruzar con el listado de participantes. Algo así como cometer el fraude y quemar la evidencia. 

Números que nunca encajarán. Supongamos una mesa de votación que dure abierta 12 horas, desde las 8 am hasta las 8 pm, y que cada persona tarde un minuto en votar, aunque sepamos que en cada elección rápida automatizada el proceso tarda más. Pero cedamos por un minuto.

Una mesa electoral tiene máxima capacidad de atender en 12 horas un máximo de 720 votantes (suponiendo que no se pierda ni un solo minuto). La mayoría de los centros electorales de la MUD tienen sólo una mesa de votación, pero hay otras de dos o tres mesas de votación. Pero supongamos que hay tres mesas por cada centro, redondeando a favor de la MUD. Si cada participante vota en un minuto, ese centro electoral con tres mesas apenas tiene la capacidad de atender 2 mil 160 participantes. No más.

La MUD anunció con bombos y platillos, para la mañana del 16 de julio, la apertura de un total de 2 mil 30 centros electorales en todo el país. Si multiplicamos 2 mil 160 x 2 mil 30, la cifra es de 4 millones 384 mil 800 votantes. Una cifra bastante distante y endeble por inconsistencias, a la que la MUD proyectó de al menos 10 millones de participantes.

No vinculante. Dicho de otra manera. Bien sea por la cuestión leguleya o por la verdad impuesta por el álgebra y los ábacos, la MUD es un fraude y encarrilan a sus seguidores a un nuevo episodio de expectativas frustradas. Entendiendo con esto que el proceso de plebiscito, viciado de nulidad por lo anteriormente explicado, no será vinculante y no reviste ninguna decisión efectiva en el hecho político venezolano.

Un inmenso acto inútil que es una mampara politiquera que será presentada en el exterior para patrocinar la continuidad del ciclo violento y de golpe de Estado emprendido por el antichavismo.

 

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Para este 16 de julio, la MUD invitó a ex presidentes que forman parte de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA-Democrática) que supuestamente fungirían de "observadores electorales" durante la "consulta popular" convocada por el antichavismo. A continuación algunos datos que sirven de brevísimo perfil a estos personajes.

Andrés Pastrana (Colombia)

  • Ejerció el cargo de presidente entre 1998 y 2002, periodo en que la lucha antidrogas del gobierno colombiano trajo un aumento de 47% en la producción de cocaína en Colombia, lo que trajo consigo un agravamiento de la guerra interna entre las guerrillas, el ejército y los paramilitares.
  • Según pruebas de audio referidas por el ex presidente César Gaviria, gran parte de la campaña presidencial de Pastrana estuvo financiada por el Cartel de Cali.
  • Durante su gobierno, por lo menos 1 millón de colombianos fueron desplazados forzosamente por las acciones del paramilitarismo vinculados con el Plan Colombia (EEUU) y el Estado en el marco del conflicto interno.
  • "Yo le entregué a Andrés Pastrana dólares del narcotráfico", dijo Mauricio Pardo Hasche, amigo del cuñado de Pastrana, David Puyana, este último enlace con el narco y el lavado de dinero.

Jorge Quiroga (Bolivia)

  • Fue nombrado vicepresidente por el dictador Hugo Banzer Suárez durante su "periodo democrático" entre 1997 y 2001, este último en el que se retira de la presidencia por motivos de salud, para que asumiera Quiroga.
  • Es el único de IDEA-Democrática que no fue elegido presidente mediante votos, cuyo cargo presidió durante un año, hasta agosto de 2002.
  • En 2013 la justicia boliviana acusó a Jorge "Tuto" Quiroga por delitos contra la Constitución y daños económicos por el caso Petrocontratos, por firmas de contratos petroleros ilícitos y en beneficio de transnacionales europeas y de Estados Unidos durante su presidencia.

Vicente Fox (México)

Laura Chinchilla (Costa Rica)

Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica)

Corolario

Los datos arrojados sobre la camada de expresidentes que vinieron a apoyar el "plebiscito" convocado por la MUD muestran a simple vista que la mayoría de estos personajes tienen conexiones directas e indirectas con el narco en sus respectivos países, con la corrupción demostrada e incluso procesada, y un estrecho lazo con corporaciones nacionales y transnacionales ligadas a los Estados Unidos.

Estos "adalides de la democracia" son los acompañantes internacionales del antichavismo, aliados de los que intentan concretar un golpe de Estado en Venezuela.

Fuente: Misión Verdad

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38