En esta entrevista con La Tecl@ Eñe, Jorge Taiana, candidato a senador de Unidad Ciudadana por la Provincia de Buenos Aires junto a Cristina Fernández, aborda temas como la estrategia política del frente Unidad Ciudadana, la campaña y el territorio, y afirma que es necesario poner un freno electoral al gobierno de Macri, que necesita una relegitimación en Octubre para la implementación de la segunda parte del ajuste que ya realizó en un año y siete meses de administración del Estado.

Jorge Taiana tiene una larga trayectoria política y es un referente histórico del peronismo. Es hijo de Jorge Alberto Taiana, quien fue médico personal de Juan Domingo Perón y ministro de Educación durante su último gobierno. Además es un cuadro intelectual de gran prestigio. Sociólogo de profesión, militante político y de derechos humanos desde su juventud, fue detenido por la dictadura militar desde 1975 hasta 1982. Fue Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el 25 de mayo del 2003 el ex presidente Néstor Kirchner lo designó vicecanciller, para nombrarlo finalmente el 1° de diciembre del 2005 como Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, cargo en el que fue ratificado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 10 de diciembre de 2007. El 18 de junio de 2010 presentó su renuncia y se alejó del gobierno. La elección de Taiana como candidato a senador por la Provincia de Buenos Aires por el frente Unidad Ciudadana ilusiona y ofrece una brisa de aire renovador a un sistema político que enfrenta una crisis de legitimación y parece ser cooptado por las técnicas del coaching y el manejo de las redes sociales. Junto a CFK y la lista de diputados de UC tienen el desafío de ampliar la base de sustentación y representación política que ponga freno al programa de ajuste económico y social con el que avanza la alianza Cambiemos. En esta entrevista con La Tecl@ Eñe, el ex vicepresidente del Parlasur aborda la construcción política del frente Unidad Ciudadana y afirma que es necesario poner un freno electoral al gobierno de Macri, que necesita una relegitimación en las urnas para la implementación de la segunda parte del brutal ajuste que realizó en un año y siete meses de administración del Estado.

– Teniendo en cuenta que tanto Usted como Cristina Fernández provienen del peronismo, movimiento de tradición frentista, ¿cómo define la construcción política del frente Unidad Ciudadana?

– Es una pregunta interesante y compleja. Efectivamente la construcción de Unidad Ciudadana es una respuesta a lo que entendemos constituye una nueva realidad que hay en el país. Esa nueva realidad es el gobierno de Macri, el gobierno de Cambiemos, triunfando electoralmente e imponiendo una agenda donde busca restablecer, básicamente, las políticas neoliberales, sobre todo busca poner de nuevo en vigencia una visión de una Argentina agro-pastoril, hidrocarburífera, minera, es decir, una economía basada en el extractivismo, y al mismo tiempo avanzar muy fuertemente sobre derechos sociales, económicos, políticos y culturales de la mayoría, haciéndoles perder lo que habían ganado en varios años de la década anterior.

“Cambiemos busca restablecer las políticas neoliberales, sobre todo busca poner de nuevo en vigencia una visión de una Argentina agro-pastoril, hidrocarburífera, minera, es decir, una economía basada en el extractivismo, y al mismo tiempo avanzar muy fuertemente sobre derechos sociales, económicos, políticos y culturales de la mayoría”

Frente a esa realidad, frente a esa ofensiva, me parece que lo que se ha visto es la necesidad de buscar una reconfiguración del mapa político, básicamente planteando la necesidad de unir a los distintos sectores que han sido afectados ya, o que van a ser afectados por las políticas que lleva adelante el gobierno; y eso supone o implica una apertura, una amplitud que está en la tradición peronista de tener una visión frentista pero se ve todavía más significativa en la medida en que pensamos que sólo una derrota electoral del gobierno en octubre, puede hacer que una serie de derechos que están en riesgo no se vean comprometidos.

– ¿Cuál es el abordaje de campaña hacia esos sectores que ya hoy ven dañados sus derechos, o que van a ser afectados, como bien dice usted; es decir, el abordaje es político, desde lo territorial, que en los últimos se abandonó,  y no solamente en medios de comunicación?

– Hay un eje programático, vamos a decir más importante, que son los puntos ya difundidos por Cristina, y es insistir en esos puntos como base de la política que hay que sostener. Eso por un lado. Un segundo lado es que la idea de la Unidad Ciudadana es una idea que rescata también las transformaciones que se están dando en los mecanismos de representación, y las relativas dificultades y limitaciones que han mostrado las estructuras tradicionales políticas para cumplir acabadamente con su sistema de representación. Esta reflexión sobre la crisis de los mecanismos de representación en los partidos tradicionales no es un hecho que es propio de Argentina, sino algo desarrollado en buena parte del mundo, y es evidente que estamos en un período de transformación, en un período en donde es necesario escuchar mucho más, estar más cerca de los que están afectados por las políticas y buscar expresarlos.

Un primer mensaje es prográmatico, un segundo mensaje es la idea de que hay que representar a estos sectores agredidos y hay que llevar adelante sus reclamos, sus banderas, sus preocupaciones, sus inquietudes. Y lo tercero es que, si bien la campaña sin duda va a tener un tono más vinculado a las nuevas formas de los medios de comunicación, que están en pleno desarrollo en los últimos años, me parece que también el despliegue territorial, sobre todo en una elección en la Provincia de Buenos Aires, es decisivo y es una tarea grande que requiere coordinación y requiere no sólo de la presencia en los medios puntuales, sino que requiere de mucha presencia constante en los más diversos lugares, sobre todo, repito, escuchando y haciendo visibles las necesidades y los problemas que tienen los sectores afectados.

– Con relación a Unidad Ciudadana y el desafío importante de ampliar su base de representación y sustentación política, hay un sector que podríamos rápidamente definir como las capas medias, media-bajas, un sector complejo, muy permeable al discurso mediático anti-kirchnerista, que también define elecciones y que formó parte del 54%. ¿Cómo piensan desde UC volver a seducirlos para ampliar la representación de la ciudadanía?

– Más que “también” define elecciones, define elecciones, porque es un sector más móvil que puede ir tanto para un lado como para el otro. Yo no sé si utilizar la palabra seducir porque la seducción se basa en un cierto encantamiento poco duradero y que tiene bases de recursos muchas veces más subjetivo. Me parece que de lo que se trata es de aquella vieja definición de la política que dice que la política es aunar voluntades en torno a un proyecto, y lo que nosotros tenemos que lograr es que esos sectores que acompañaron el proceso nacional y popular durante buena parte de la década anterior y se apartaron, vuelvan a acercarse. Para que esto suceda, primero tenemos que tener muy abiertos los oídos, tenemos que escuchar mucho, y tenemos que hablar mucho; y hay que dialogar no entre nosotros, no  hay que predicar a los conversos sino dialogar a los otros, con los otros, justamente con los sectores que por distintas razones, a veces políticas, a veces económicas, a veces culturales, se han alejado o apartado o han retirado su apoyo al movimiento nacional, en un sentido más amplio.

“… Tenemos que lograr es que esos sectores que acompañaron el proceso nacional y popular durante buena parte de la década anterior y se apartaron, vuelvan a acercarse. Para que esto suceda, primero tenemos que tener muy abiertos los oídos, tenemos que escuchar mucho, y tenemos que hablar mucho…”

Creo que ese es uno de los aspectos decisivos de la campaña, y repito, para eso hay que escuchar mucho, mostrar humildad, expresar los problemas de los sectores afectados, que son muchos y variados, y debatir y persuadir. La política se trata de la persuasión y yo creo que más allá de la capacidad mediática del oficialismo y del poder en la Argentina, tenemos elementos de sobra para mostrar que este camino que está llevando adelante el gobierno de Macri, es un camino que deja afuera de las posibilidades de bienestar a mucho millones de argentinos y que no garantiza para nada las posibilidades de un desarrollo sustentable para todos los argentinos en general.

– Y dentro de la campaña ¿qué aspectos internacionales, o de política internacional, le parece a Usted que hace falta tratar de cara a las elecciones?

– Me parece que lo primero es insistir en la importancia de la integración. Honestamente  creo que no hay posibilidades ciertas de desarrollo sustentable en la Argentina sin un salto cualitativo en el proceso de integración, proceso que estaba entrando en una zona de amesetamiento y que la crisis mundial también profundizó, porque en general las crisis hacen que no sólo los gobiernos sino los empresarios, los dirigentes políticos y todos los actores sociales, se vuelven más prudentes, menos activos, más defensivos. Ahora, yo creo que efectivamente si no logramos dar un salto en la integración productiva, y sobre todo en la cadena de valor para tener una voz más fuerte, no vamos a tener ni la espalda para aguantar las presiones ni la fortaleza en la voz para ser escuchados. Por eso creo que lo que está haciendo el gobierno con el Mercosur, que lo está debilitando y paralizando, es un error profundo y que tiene consecuencias graves.

El primer punto a mostrar sería rescatar la importancia de la integración. El segundo punto sería mostrar el error grande que está cometiendo el gobierno. El gobierno está viajando a la Cumbre del G20 en Hamburgo y lo cierto es que desde que comenzó y fue a Davos, ha hecho una exaltación de las ventajas de la apertura económica y de crear condiciones para la llegada de los más diversos capitales sin restricción al capital especulativo, generar una bicicleta financiera espectacular, generar un nuevo ciclo de endeudamiento externo grande, y todo eso lo hace con el entusiasmo propio de los ’90; la diferencia es que en los ’90 había un proceso de apertura económica en muchos países, y había  un crecimiento del comercio exterior extraordinario, pero en estos momentos, luego de la crisis del 2009, el comercio exterior no se ha recuperado nunca y no hay ningún país que se esté planteando seriamente crecer hacia afuera. Es más, los ejemplos de los países que crecieron hacia afuera por las exportaciones, como puede ser Corea, o como puede ser en parte el mismo China, son países que ahora están cambiando. Y no digamos lo que está pasando en EEUU. En el momento en que está cuestionada la apertura y la desregulación, nuestro gobierno se embarca en una apertura que es indiscriminada aunque ellos digan que no, y  en una desregulación que ha traído capital especulativo en contra de sus dichos y promesas sobre una gran lluvia de inversiones extranjeras directas. No ha habido ni lluvia, ni siquiera una nube que preanuncie una lluvia de inversión extranjera, y lo que sí ha habido es una invasión de la langosta de la especulación financiera que ha venido detrás de una bicicleta que no ha hecho más que garantizar un franco endeudamiento y una fuga de capitales enorme.

“En el momento en que está cuestionada la apertura y la desregulación, nuestro gobierno se embarca en una apertura que es indiscriminada aunque ellos digan que no, y  en una desregulación que ha traído capital especulativo en contra de sus dichos y promesas sobre una gran lluvia de inversiones extranjeras directas. No ha habido ni lluvia, ni siquiera una nube que preanuncie una lluvia de inversión extranjera, y lo que sí ha habido es una invasión de la langosta de la especulación financiera que ha venido detrás de una bicicleta que no ha hecho más que garantizar un franco endeudamiento y una fuga de capitales enorme.”

– Entonces, fortalecer Mercosur

-Ellos se dedicaron a paralizar el Mercour, primero suspendiendo los derechos a Venezuela, en donde ciertamente hay una situación de crisis institucional muy profunda, pero en general  cuando se tiene un hermano, un socio, un amigo que tiene dificultades no lo aísla, trata de ayudarlo para intentar solucionar los problemas. Y como dijo Francisco el domingo, es obvio que hay que parar la violencia y que hay que buscar una salida democrática y dialogada en Venezuela, y eso tiene que ser una responsabilidad que debiéramos acompañar los países y creo que no lo estamos haciendo. Por otra parte, también han paralizado el ingreso de Bolivia, que falta que lo apruebe el Congreso de Brasil, y ni Argentina ni Brasil parecen tener interés en hacerlo.

– El clima socio-político y económico es grave y angustiante. Teniendo en cuenta ese clima, ¿qué implican estas elecciones de medio término?

– En las elecciones de medio término se juega la elección parlamentaria en general y por ello hay una tendencia a una mayor dispersión del voto y al surgimiento de distintas fórmulas, distintos matices de las mismas fuerzas políticas. Es teóricamente el momento de la diversidad y de la proliferación de las distintas perspectivas porque cada uno busca un lugar. Pero me parece que en ese sentido, la particularidad de estas elecciones de medio término no tiene ninguna de esas características, por el contrario. ¿Por qué razón? Porque el triunfo de Cambiemos en el 2015 se basó en una campaña donde ellos plantearon mantener todo lo bien que se había hecho, mejorar todo que se podía mejorar, corregir lo que estaba mal hecho y  hacer lo que faltaba hacer. La verdad es que  en la medida en que el gobierno fue avanzando ha hecho otra cosa, ha establecido un proyecto mucho más regresivo, de ataque a los derechos conquistados y de tratar de desarmar lo que tenemos de Estado de Bienestar y de integración y desarrollo productivo, cerrar el mercado interno, entre otras medidas que ya vimos. Y lo que necesita el gobierno para seguir avanzando, porque ellos dicen que tienen que seguir avanzando, que tienen que imponer una reforma para flexibilizar gradualmente, hacer una reforma del sistema previsional, y que esa reforma es para terminar con la defensa legal de los trabajadores, bien, para organizar todo eso el gobierno necesita dar una relegitimación electoral y la verdad que la única forma de parar este avance continuo y que amenaza acelerarse después de octubre, desde el lado nacional y popular, desde el lado de la mayorías, es poner un freno. Y ese freno, más allá de las luchas reivindicativas particulares, es un freno político; y ese freno es un mensaje claro de la ciudadanía para que le diga al presidente Macri: Presidente Macri no. Pare con este rumbo, pare con el achicamiento del Estado, pare con  la destrucción de los derechos sociales, pare con la embestida a la pequeña y mediana empresa, pare con la idea de que la Argentina esté en manos del capital financiero donde sólo se benefician los exportadores agrícolas, los productores de  hidrocarburos y las grandes mineras extranjeras.

“Lo que necesita el gobierno para seguir avanzando es una relegitimación electoral y la verdad que la única forma de parar este avance continuo y que amenaza acelerarse después de octubre, desde el lado nacional y popular, desde el lado de la mayorías, es poner un freno. Y ese freno, más allá de las luchas reivindicativas particulares, es un freno político.”

– Le pido una reflexión sobre el diseño represivo del gobierno y el creciente autoritarismo que marca a esta administración

– El gobierno, en todo, está utilizando líneas de avance que son sostenidas regulando la velocidad y los pasos que dan. La semana pasada vimos ese episodio represivo en el desalojo violento, y como se ha demostrado, completamente innecesario en la Avenida 9 de Julio. El avance  se da en el crecimiento de distintas formas de violencia institucional hacia los jóvenes de las zonas marginales, hacia el mundo de trabajo. Ayer hubo otra intervención en el Sindicato de Canillitas realizado de manera sorprenderte y que culminaron con la decisión del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi que ordenó el desplazamiento del Omar Plaini por presuntas irregularidades cometidas en las elecciones de 2013.

Lo que está pasando es que ellos están avanzando constantemente y al mismo tiempo con una meticulosidad uniformemente acelerada, y finalmente están tomando velocidad. Y lo que está claro es que políticamente quieren acelerar más aún después de octubre. Necesitan la victoria electoral y por eso los que defendemos los intereses de la mayoría tenemos que hacer un esfuerzo grande de acción política, de debate y de generación de consensos para que eso no suceda.

– ¿Qué lo decidió, teniendo en cuenta que es una personalidad política fuerte dentro del Movimiento Evita, a aceptar la candidatura a senador por la Provincia de Buenos Aires de Unidad Ciudadana?

– Un poco algunos de los argumentos que dije antes: la convicción que la fecha decisiva era políticamente octubre y la convicción que solo podremos detener al gobierno si triunfamos, y para triunfar es necesario el mayor esfuerzo de unidad. La Unidad debe ser capaz de superar diferencias, matices, trayectorias, experiencias y expresarse finalmente en un resultado cabal, y eso fue lo que me llevó a conformar este espacio.

Buenos Aires, 4 de julio de 2017

Fotos: Gentileza Prensa Jorge Taiana

Fuente: Resumen Latinoamericano

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46