Adolfo Pérez Esquivel, integrante del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), premio Nóbel de la Paz y miembro de la Comisión Provincial de la Memoria fue entrevistado por “Quemar las Naves” (Radio Sur 88.3) en relación a su visita a las Islas Malvinas en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

- Estuviste hace muy poquito en Malvinas en nombre de la Comisión Provincial por la Memoria, ¿cuál era el sentido de ese viaje?

– Fue una delegación de 11 personas de la Comisión, entre ellos Nora Cortiñas, el padre Pepe Di Paola, etc. Había tres senadores también. La intención era primero honrar a los caídos, lo otro reforzar el apoyo a la identificación de los 123 soldados caídos que no tienen identidad. En el cementerio de Darwin hay una lápida en mármol negro que dice soldado argentino “solo conocido por Dios”. Ochenta y cuatro familiares por el acuerdo entre el gobierno argentino, el británico y la Cruz Roja Internacional dieron su sangre para identificar el ADN de los soldados caídos. Tienen una pertenencia, una familia, una identidad y en el mes de junio van a comenzar el proceso de identificación de los cuerpos de los caídos en la Guerra de Malvinas. Y esperamos que recuperen su identidad.

Fuimos al cementerio de Darwin y al de San Carlos, donde están los soldados británicos y oramos por todos. Después recorrimos las zonas que fueron escenarios de guerra, de combate, con un miembro de la Comisión Provincial, Ernesto Alonso que estuvo 64 días en el Mount London, una situación muy desolada.

Pero también fuimos a comprobar cómo fueron estaqueados y enterrados al cuello en pozos de arena por sus superiores los soldados argentinos. Cuando los soldados estaban pasando hambre, en una situación de guerra, carnearon una oveja para comer y tuvieron que cortar los alambrados porque no hay madera, no hay árboles, para poder hacer el fuego para poder comer y calentarse. Esto les valió el castigo de los superiores, cuando no les llegaban los alimentos y después de la guerra se descubrió que los depósitos estaban llenos de alimentos que nunca le llegaron a los soldados.

También fuimos a ver si podíamos abrir espacios de comunicación con los isleños y recibimos una respuesta muy agresiva.

Otra cosa que nos llamó mucho la atención es que en el Museo de Malvinas, la historia comienza cuando llegan los ingleses en 1833 y toda la población que había fue totalmente borrada de la memoria.

Nos preocupa muchísimo la gran base militar británica que hay en Malvinas, con aviones de combate, de gran porte de desembarco de tropas. Uno se pregunta qué estará haciendo ahí semejante base militar. La semana pasada tuvimos una reunión con Susana Malcorra, la canciller argentina y le preguntamos esto. Y dijo que es una base de entrenamiento de las tropas para distintos conflictos donde está involucrado Gran Bretaña, como parte de la OTAN.

No solo fuimos nosotros, fueron también un grupo de nadadores y nadadoras, en su mayoría de Mar del Plata, e hicieron una carrera en ese mar helado, de cinco grados, como un gesto de acercamiento a los isleños que no fue correspondido. Al contrario. Se recibieron agresiones.

- ¿Cómo es el tema de la identificación de los cuerpos?

– Lo que se logró es un acuerdo después de 35 años entre el gobierno argentino y el británico, con la Cruz Roja Internacional. En junio va a comenzar la identificación de los cuerpos, para que las familias reconozcan a sus seres queridos.

Pero hubo un hecho lamentable cuando llegamos de Malvinas a Aeroparque, había un grupo que nos dijo de todo. No querían dialogar porque no quieren que se identifiquen a los soldados caídos en Malvinas que son 123. Dicen que no son NN sino héroes. Pero son NN porque no están identificados. Los héroes tienen rostro, tienen identidad, pertenencia, una familia que quiere recordarlos, no en abstracto. Queremos que recuperen esa identidad. Los héroes tienen rostro. Eso es importante, no solo para las familias sino para el pueblo.

Me han contado que incluso hubo amenazas a las familias que sí quieren la identificación. Cuando entran a moverse otros intereses políticos e ideológicos, se pierden los verdaderos objetivos. Hablamos de personas, de soldados que fueron llevados a Malvinas y sufrieron la represión de sus jefes. Y que están enterrados allí.

- ¿Cómo ves la política del gobierno respecto a la cuestión Malvinas?

– El gobierno en este momento trata de abrir instancias comerciales, de cooperación. No se hasta dónde tratan el problema de la soberanía. Lo que están haciendo es abrir espacios de intercambio.

Cuando uno ve Malvinas de noche, hay una ciudad flotante. Están saqueando los recursos del mar. Hay cientos de barcos – factorías. Yo pienso que el gobierno argentino tiene que estar alerta con esto, como se lo dijimos a Susana Malcorra, y con la cuestión de la base militar instalada allí. Lógicamente, es preocupante.

- Cambiando de tema. Para el 24 de marzo el gobierno no participó de ningún acto, ¿cómo ves la política integral respecto de los derechos humanos?

– No les interesan los derechos humanos. Como gesto político y humanitario debería haber hecho un acto oficial sobre el 24 de marzo. Pero ustedes saben que hay muchos funcionarios del gobierno que cuestionan la política de derechos huamnos. Que cuestionan si son 20, 30 o 50 los desaparecidos, dicen que hubo una guerra, es decir, tratan de contrarrestar toda la política que los organismos venimos llevando adelante hace más de 40 años. No vemos una política clara de derechos humanos, no sólo de lo que pasó en la dictadura, sino los actuales. Que el gobierno anterior tampoco tenía esa política respecto del presente. Fuimos críticos entonces, lo seremos ahora.

Fuente: Notas

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"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41