“Con la OEA o sin la OEA ganaremos la pelea”, fue una consigna de la izquierda en América Latina que se voceó mucho en los años sesenta; nació en Cuba después que en Montevideo, en 1962, la expulsaron de ese organismo, a petición del gobierno de Rómulo Betancourt que la acusó de interferir en los asuntos internos de Venezuela; otra resolución de 1964 estableció la ruptura de relaciones, aprobada con los votos en contra de México, Chile, Bolivia y Uruguay. La decisión de expulsión se tomó en la

Conferencia de Costa Rica, y causó la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores, Ignacio Luis Arcaya, a quien desde entonces se le llamó el “Canciller de la Dignidad”.

También por petición de Venezuela fue expulsada la República Dominicana, cuyo dictador, “Chapita” Trujillo, estuvo involucrado en el atentado contra Betancourt en Los Próceres, el 24 de junio de 1960.

Salvo un desacuerdo en 1975 con el Acta de Comercio favorable a EEUU, la OEA nunca tuvo una posición que confrontara con la política de EEUU, razón por la cual se le llamó “ministerio de colonias” de Washington, y su patio trasero. Eran los años de dependencia de todos los países latinoamericanos, incluidos los más grandes como Brasil, Argentina y México, respecto los mandatos de Washington.

Por lo menos unos 100 golpes de estado hubo en la región desde su fundación en 1948 sin que la OEA levantara su voz de protesta; esa política la inauguró en 1954 cuando en Caracas, en una de sus Conferencias Interamericanas, dirigida por Foster Dulles, y celebrada en el Aula Magna, denunciaron a Guatemala como un régimen comunista y poco después fue derrocado el gobierno legítimo del presidente Jacobo Arbenz, fue el primer golpe auspiciado por la OEA. Tampoco lo hizo después de las invasiones de marines estadounidenses a países como República Dominicana o Panamá, y, apoyó la agresión a Cuba en 1961.

¿Cuándo se producen cambios significativos en sus decisiones? Se hizo necesario que un hombre como Hugo Chávez llegara al poder, y con él y estimulados por su palabra y por su acción, se produjeran otros cambios en Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, se consolidara en Nicaragua, y que igualmente avanzaran los procesos de integración y unidad continental, que en buena parte él promovió.

Es la época de la creación de Unasur, Petrocaribe, Alba, Celac, que estaba destinada a ser el reemplazo de la OEA, de Caricom y otros organismos regionales y subregionales, todos formados con la oposición abierta o no, de EEUU, incluida la novísima Asociación de Estados del Caribe.

Y como era lógico suponer, tales cambios regionales, la pérdida de influencia de Washington, empezaron a expresarse en la OEA. Ya no seguía siendo la misma. Por primera vez Estados Unidos comenzaba a perder votaciones. Se hizo acción la palabra de Fidel Castro: “Estados Unidos es ya una gran comunidad; los pueblos de América Latina y del Caribe tienen por delante la tarea histórica de formarla suya como condición inexcusable de libertad, desarrollo y supervivencia. Y eso no podrá lograrse jamás en indigna mescolanza con Estados Unidos” (28-sep-1974).

Desafortunadamente los avances duraron poco. La derecha continental unió esfuerzos y sus enormes recursos, con los grandes medios y las agencias informativas transnacionales a su servicio. Hubo importantes retrocesos políticos, con las derrotas en Brasil y Argentina que están teniendo expresión en la OEA. Lo que ha significado un retroceso a los peores años de sumisión. Sin embargo, nunca como ahora su Secretaría General había tenido una conducta más abyecta, ruin, despreciable, rastrera, entreguista e infame.

No sé cómo habrán reaccionado los periodistas miembros del Sntp después que se anunció formalmente que ese organismo está en la lista de los que recibieron 198 millones 506 mil dólares desde 2015 hasta nuestros días. El donante fue la Democracia Cristiana, de Alemania, aunque los billetes se distribuyeron desde Montevideo; por supuesto, todo ese bojote de dólares no fueron para el Sindicato, también le dieron lo suyo a Copei, Voluntad Popular y otros de su misma especie. Ninguno de los directivos del Sntp que le quedan ha dicho cuánto les tocó ni qué hicieron con esos reales. Tampoco los afiliados han dicho nada.

Un millón de ciudadanos españoles ha abandonado ese país por la crisis que atraviesa, según estadísticas oficiales, y que también se ve en imágenes de españoles buscando algo de comer en depósitos de basura en la calle. Y, sin embargo, aquí todavía hay jóvenes que piensan en ese país como si fuera el Paraíso.

¿Desde hace cuánto tiempo usted está leyendo denuncias de ataques al sistema eléctrico? Desde hace meses, naturalmente, como todos los venezolanos. Entonces sabrá que solamente en los últimos cuatro días, hasta el miércoles 15, se habían producido nueve ataques, que habían sido detenidas 18 personas, y que en un período más largo ha habido decenas de muertos, y más presos, y que en una ocasión, Corpoelec denunció la situación en la Comisión Antigolpe, convencidos de que tales agresiones tenían una intencionalidad política. Pues bien, en tan largo período de ataques al sistema eléctrico, el general Luis Motta Domínguez no le ha informado al país cuál es el origen de tales ataques, quiénes están detrás de los mismos, cuántos tienen origen político y cuántos son delincuencia común para robar cables.

Una encuesta entre nuestros lectores reveló que el 74% “lee al menos un artículo de opinión, un 12% respondió que ‘a veces’ y el 14% no lo hace nunca, y preguntados si leen más de un articulista o columnista, 37% respondió que sí. Y en cuanto a la influencia de los autores, 51% respondió que ‘algunos ejercen una gran influencia’”.

Como “Adelitas” son conocidas en México las mujeres policías, electas en sus comunidades y que se han desarrollado en casi todo el país, con mucho éxito. Sin embargo, en estados como Guerrero, donde parece predominar el machismo, ha habido resistencia de los hombres a ser mandados por una mujer. Es cuestión de tiempo.

Entre nuestros vecinos continúan las denuncias contra el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos por su indiferencia ante la acción de los llamados neoparamilitares, que se mueven desde los antiguos campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), y por los asesinatos de luchadores sociales, con aparente beneplácito o complicidad de sectores del Ejército.

Fuente: AVN

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38