Milagro Sala, presa política desde hace más de dos años, dialogó con FM La Patriada desde la casa donde cumple con la prisión domiciliaria. Habló de su situación procesal, del proyecto que busca impedir que los bolivianos se atiendan en hospitales púlicos y de su mirada respecto al escenario político del país.

- ¿Cómo es tu situación actualmente bajo el régimen de prisión domiciliaria?

– Digamos que una prisión domiciliaria no es. Bah, al menos la que le dan a los genocidas es muy distinta. Acá tengo 26 gendarmes, toda la casa rodeada con alambre, tengo días de visita establecidos.

- En términos de tu situación judicial, ¿estás esperando alguna novedad?

– Sí, estamos esperando la apelación que hicieron los abogados ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y también se hizo una ante la Corte Suprema.

- ¿Sos optimista respecto a lo que pueda pasar?

– Particularmente confío más en la Corte internacional que en la Justicia argentina.

- ¿Tuviste oportunidad de ponerte al tanto de la iniciativa para no permitir que ciudadanos y ciudadanas bolivianas se atiendan en hospitales públicos de Jujuy?

– Lo vengo siguiendo y la verdad es que me duele mucho como argentina y como ser humano. Muchos jujeños somos descendientes de bolivianos. A nuestro país vienen muchos extranjeros y con el tiempo se terminan aferrando y se quedan acá. Pero Jujuy es el laboratorio de todo lo macabro que quieren hacer en la Argentina.

Para mí la salud debería ser gratuita para todos. Lo dice la Constitución, los extranjeros tienen los mismos derechos que los argentinos. Si quieren avanzar con este proyecto que cambien la Constitución porque sino va en contra.

Es un proyecto que perjudica a todos. Gerardo Morales dijo un mes atrás que era descendiente de bolivianos así que está yendo contra su propia familia.

Además se habla todo el tiempo de los bolivianos y se dice que el proyecto fue hecho en contra de ellos. Pero en Argentina tenemos que tener en cuenta que también hay peruanos, ecuatorianos, españoles, italianos, etc. Incluso hay muchos que son dueños de tierras.

Hoy se discute si le damos salud a los bolivianos, pero como pueblo originario puedo decir que ellos también son dueños de esta tierra.

- ¿Cómo es la relación del pueblo jujeño con la comunidad boliviana?

– Los jujeños son generosos, como los argentinos en general. Y los bolivianos vienen y trabajan, son los que más ponen el lomo.

Algunos de ellos en las fincas o los ingenios, encima están trabajando en negro. Entonces, ¿por qué primero no los ponen en blanco? Cuantas veces hubo denuncias en Buenos Aires de que muchos hermanos son explotados. Después de eso podemos empezar a discutir como van a ser tratados en cuestión de salud y educación.

- El gobierno salió a decir que la medida no era xenófoba ¿Por qué creés que toman esta actitud?

– Son discriminatorios. La cuestión de la salud para ellos es plata, es un negocio, para mí no.

- Más allá de estas cuestiones ¿cómo ves la situación general del país?

– Es un desastre. Cada día que pasa hay más compañeros en la calle. El 21 de febrero fue la demostración plena de lo que pensamos la mayoría de los argentinos: basta de echar gente a la calle, basta de cerrar fábricas. Que Macri no gobierne más para los ricos y gobierne para el pueblo.

Un compañero que queda en la calle no es solo un desocupado. Es una familia que no tiene para comer, que no puede mandar a los chicos a la escuela.

Encima ahora vas a un hospital y no hay medicamentos, no hay insumos. Si tenés un problema te dan turnos de acá a 90 o 120 días cuando quizás necesitas que te atiendan ya.

- Se acerca el 2019 que va a ser un nuevo año electoral, ¿te imaginás en libertad y participando de las elecciones?

– Con los compañeros que me vienen a visitar estamos empezando a dar discusiones políticas. Hay que trabajar de a poco para tomar definiciones.

 

       

Fuente: Notas

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº77

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar