Para Matías Darroux Mijalchuk “los genes no son joda”. Tiene 41 años y hace tres, justamente, que la genética le confirmó un montón de sospechas. En 2016 supo que es hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, una pareja desaparecida en diciembre de 1977. Para entonces, él tenía casi  cinco meses y su mamá un embarazo incipiente. Pero poco y nada sabe de la historia de sus padres, de las circunstancias en las que fueron secuestrados, de dónde estuvieron encerrados ni cuál fue su destino. Por eso decidió sacar a la luz su historia: “Yo quiero saber la verdad sobre lo que les pasó, quiero saber si tengo un hermano o hermana. No es una necesidad de reconocimiento, es una necesidad de verdad”, explicó en una entrevista con este diario tras una conferencia de prensa en la que las Abuelas de Plaza de Mayo lo presentaron como el “nieto 130”.