Un despliegue militar tan insolente como absurdo en su desproporción, rodea a Venezuela por todos sus flancos.

¡México lindo y querido! El que fue saqueado por potencias coloniales y cercenado por intereses imperiales, desde siempre ha sido un territorio en disputa por su relevancia geopolítica. Como habría escrito Nemecio García Naranjo y habría pronunciado Porfirio Díaz: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. El que un día fue la gran potencia de Norteamérica ha quedado desplazado por su vecino del norte. Pese a ello, jamás ha dejado de ser un actor trascendental en las relaciones hemisféricas e internacionales, ni uno de los referentes para Latinoamérica y el Caribe.

Intensifiquemos  la diplomacia multipolar  que promovió  Hugo Chávez Frías, fortalezcamos  los vínculos con China y con Rusia, fraternicemos con todos los pueblos de la tierra. Pero no entreguemos a ningún poder externo la soberanía venezolana, porque con ella lo perdemos todo.

El canciller de México, Marcelo Ebrard, fue muy claro al expresar en Uruguay que su gobierno no se sumaba al Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela porque rechaza toda injerencia política en otros países.

Tremenda batalla geopolítica la que se ha librado esta semana pasada, en el seno de las Naciones Unidas. El discurso de Donald Trump, mostrando al desnudo el mesianismo religioso que sustenta el accionar imperialista de la élite fundamentalista de los Estados Unidos de América, ha dejado claro que hemos entrado en una peligrosa etapa donde la diversidad cultural y la paz del mundo están seriamente amenazadas por el patrioterismo de los cowboys (vaqueros). Ninguna nación puede estar tranquila.

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº91

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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