Escribo desde el Hospital Militar Carlos Arvelo, donde estoy ingresado desde el sábado 9, y aunque aún no estoy del todo recuperado, a pesar de mi aislamiento e incomunicación la información recogida sobre lo sucedido esta semana con el sabotaje eléctrico, me permite calificar el hecho, como un indudable intento de derrocar el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Una situación como la padecida por toda la población venezolana, de haberse suscitado en cualquier otro país de América Latina, no habría sido soportada por sus gobernantes, tales han sido sus efectos y su magnitud.

1. Quiero insistir en el tema que más me preocupa hoy: el verdadero peligro que está corriendo la humanidad es el que implica el avasallamiento del derecho internacional por parte de Estados Unidos y el correlato que comienza a manifestarse en todo el mundo ante la impunidad que promueven las decisiones de Trump contra un orden internacional que en lo sustantivo es aceptado y respetado por todos los actores.

Para el gobierno de Caracas, la próxima semana será difícil, ante el anuncio de EEUU de que intentará ingresar  la “ayuda humanitaria” a territorio venezolano a la fuerza, por aire, mar y tierra, una decisión ya tomada por Washington, que como precaución pidió la evacuación de todos sus ciudadanos del territorio venezolano.

Cuando el 23 de enero de este año, el diputado Juan Guaidó se proclamó presidente encargado de Venezuela, todas y todos auguramos un período de graves tensiones en el país que se acumularían a las penurias producto de la guerra económica y el bloqueo impuesto por Estado Unidos que ya sufren las venezolanas y los venezolanos. Lo que difícilmente se podía imaginar es que Guaidó y sus aliados buscaran imponerse sumándole más y más sufrimientos al pueblo al que el “autoproclamado” (como ya se le conoce popularmente) dice gobernar.

Revisaba esta madrugada los cables de las agencias de noticias, buscaba información sobre Venezuela, sobre los últimos acontecimientos relacionados con los intentos de agresión a ese hermano país sudamericano, agresión disfrazada de ayuda humanitaria, expediente utilizado tantas veces por Estados Unidos para desestabilizar un país, invadir y ocupar territorios de naciones a las que consideran enemigas.

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº93

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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