Las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 20 de mayo en Venezuela son presentadas, por buena parte de la comunidad internacional, como un ejercicio electoral ilegal e ilegítimo. Esta lectura no es nueva y enlaza con discursos, decisiones y prácticas de distintos actores internacionales sobre la democracia venezolana, cuestionando el sistema electoral y su calidad democrática. Dichos actores, caracterizados por intereses materiales y geopolíticos que chocan con los del Gobierno venezolano, se han dedicado a difundir ante la opinión pública mundial un determinado sentido común sobre la democracia, la libertad y los derechos humanos (DDHH). Se repiten experiencias previas, se repite la respuesta desde el sector público-privado estadounidense y los intereses vinculados a las élites locales: cualquier proceso que trate de cuestionar el statu quo, que ponga límites a su funcionamiento o que intente formas de democracia distintas a las de la democracia liberal procedimental hegemónica, es presentado como fallido y/o antidemocrático, de tal manera que arraigue la idea de que “no hay alternativa” al sistema económico y político existente.

En el año 2007, el general retirado de las fuerzas estadounidenses Wesley Clark aseguró, ante un público asistente a una de sus conferencias, que la orden inmediata luego del atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2002 "era invadir siete países árabes en cinco años". El último de estos siete sería Irán, que, por cierto, no es árabe, es persa. Esto demuestra que la destrucción y genocidio de la que fueron y son víctimas Irak, Libia y Siria, fueron morbosamente planificadas, lo que representa un crimen contra la humanidad con pocos precedentes.

Para el gobierno de Donald Trump es fundamental que la convocatoria a elecciones en Venezuela, el próximo 20/M, fracase. Igual actitud mantienen la Unión Europea y países de la región. Entre otros, Argentina, Brasil, Chile, Perú, y particularmente Colombia. Este inefable vecino –su gobierno– considera que llegó el momento de ejecutar los arteros planes que durante muchos años ha tenido que diferir, consistentes en enervar al Estado venezolano, lograr aspiraciones anexionistas y la extracción de los abundantes recursos naturales que existen en el territorio nacional.

Ponencia presentada en el Seminario "Geopolítica y Relaciones Internacionales en el siglo XXI", organizado por el ISRI. La Habana, Cuba, del 25 al 27 abril de 2018.

Los acontecimientos que se generaron con las protestas violentas contra el gobierno del presidente Daniel Ortega en los días que se iniciaron el 19 de abril de 2018, abre una serie de interrogantes  que es necesario identificar. Sin duda, contar con mayores elementos de las contradicciones que ocurren en el país más seguro de Centroamérica y que es gobernado por  el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), nos permitirá comprender la dinámica de violencia que se ha gestado en esa nación hermana.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65