La denuncia y la posterior muerte de Alberto Nisman fueron dos causales centrales en el triunfo electoral de la Alianza Cambiemos y la recuperación del poder político por parte de los sectores más concentrados de la economía y el poder de la Argentina. Ambos sucesos estuvieron monitoreados y por agencias de inteligencia locales y extranjeras, interesadas en obtener el máximo beneficio de la disipada e inconsistente tarea del fiscal fallecido el 18 de enero de 2015.

Boko Haram mantuvo hasta principios de 2015, en el noreste del país un territorio del tamaño de Bélgica, pero desde que el presidente Muhammadu Buhari, asumió su cargo, en cumplimiento de su promesa de campaña de exterminar la guerrilla fundamentalista, que desde 2009, se ha convertido no solo en la pesadilla de los nigerianos sino también de muchos de sus vecinos. Para ello Buhari, ha puesto en marcha la Operación Lafiya Dole, desde mayo de 2016, ha conseguido desalojar gran parte de ese territorio. Reconquistado a sangre y fuego, por las tropas de Ejercito nigeriano, y la Fuerza Multinacional Conjunta o MJTF (Chad, Camerún, y Níger), esta guerra no ha sido  siempre limpia y son numerosas las denuncias acerca de violaciones a los Derechos Humanos. Más allá de las acciones por parte de los ejércitos regulares, los 26 mil hombres de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil (FTCC) y los Comités Civiles de Vigilancia (CCV) grupos de autodefensas de vecinos, mal entrenados y peor armados, que su improvisación los ha llevado a cometer varios asesinatos de inocentes, mientras que los regulares han sido denunciado de ejecuciones sumarias, secuestros y torturas, cayendo en muchas oportunidades en los excesos de todas guerra sucia, como si alguna, alguna vez hubiera sido limpia.

En los últimos años, la extrema derecha reaccionaria, autoritaria o fascista ha estado en ascenso en todo el mundo: ya gobierna la mitad de los países del mundo. Entre los casos más conocidos figuran: Trump en los Estados Unidos, Modi en la India, Orbán en Hungría, Erdoğan en Turquía, Daesh del Estado Islámico, Salvini en Italia, Duterte en las Filipinas y ahora Bolsonaro en Brasil. Pero en varios otros países tenemos gobiernos cercanos a esta tendencia, aun si no se definen así de forma tan explícita: Rusia bajo Putin, Israel con Netanyahu, Japón bajo Shinzō Abe, Austria, Polonia, Birmania, Colombia, etc. De hecho, la distinción entre estos dos grupos es completamente relativa.

Este año que recién comenzó no trae la seguridad y prosperidad que anuncian los políticos y líderes occidentales de turno, quienes prometen el repunte de la economía mundial.

En pleno centro de la ciudad de Nairobi, capital de Kenia, en el cotizado distrito de Westlands, la tarde del último martes 15, un número indeterminado de muyahidines de la organización integrista somalí al-Shabaab, irrumpieron en el complejo inmobiliario de 14 Riverside Drive que incluye el hotel de lujo DusitD2, del grupo tailandés Dusit Thani, restaurantes, un spa y varios edificios de oficinas que albergan, varias empresas internacionales como Dow Chemical y Reckitt Benckiser, BASF, Colgate Palmolive, y Pernod Ricard, entre otras mientras que el edificio de la embajada de Australia se encuentra al otro lado de la calle.

Frases

"Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano."

Hugo Chávez

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº88

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar