Hace varias semanas trascendió en los medios que el Gobierno de EE.UU. -por propuesta del Departamento de Estado- está barajando aprobar una nueva ley migratoria que implica recabar información personal de las personas no estadounidenses solicitantes de visa. La ley, que hasta el 29 de mayo de 2018[1] todavía es un proyecto sometido a comentarios, tiene unos alcances que trascienden lo migratorio. Su aprobación supondría una vulneración más a los derechos civiles y políticos que se viene consagrando en EE. UU., especialmente tras el 11 de septiembre y la aprobación de leyes de seguridad y vigilancia como la USA Patriot Act o Ley Patriota, o la abrogación de otras, como la Ley Posse Comitatus (Posse Comitatus Act) de 1878, que prohibía la participación de militares estadounidenses en función de ministerio público en territorio estadounidense (lo que conllevó una militarización de la policía).

La división de Ucrania en dos mitades casi simétricas (quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE), significó “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU basado en el principio de “acción-reacción”, produciéndose por parte de EEUU la implementación de la estrategia kentiana en el plano económico. Dicha estrategia bebería de las fuentes de la teoría expuesta por Sherman Kent en su libro “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” y publicado en 1949 donde anticipaba que “la guerra no siempre es convencional: en efecto, una gran parte de la guerra, de las remotas y las más próximas, ha sido siempre realizada con armas no convencionales: [...] armas [...] políticas y económicas”. Más adelante añade que los instrumentos de la guerra económica “consisten en la zanahoria y el garrote”: “el bloqueo, la congelación de fondos,el ‘boicot’, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”.

Escribo este artículo a pocas horas de haberse perpetrado la ilegal, desproporcionada e injusta agresión contra Damasco, Siria, la capital de un país soberano. Estados Unidos, Francia e Inglaterra lanzan este ataque con misiles un día antes de la llegada de la comisión de especialistas que el gobierno sirio había solicitado a Naciones Unidas para investigar el supuesto uso de armas químicas en la ciudad de Duma, por parte del Ejército Sirio en su combate contra los terroristas que durante más de cinco años han causado dolor y muerte con el fin de imponer un gobierno oscurantista, títere de Europa y de los Estados Unidos.

La humanidad nunca había estado tan cerca como ahora de una nueva guerra mundial desde la crisis de los misiles en Cuba en 1962, sin embargo entre un hecho y el otro hay una diferencia sustancial, en aquella ocasión había evidencia de la presencia de cohetes soviéticos en la isla, y en ésta, todo surge de una fabricación mediática y de organizaciones interesadas en mantener el conflicto como vía de autofinanciamiento y lucro, lo cual, fue utilizado por los enfebrecidos sectores de la ultra derecha que ostenta el poder en Estados Unidos como justificación para colocar al mundo en vilo y al borde de decisiones de impensables consecuencias.

El próximo 18 de abril el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) se reunirá nuevamente para analizar el caso de Serguei Skripal, especialmente ahora que afortunadamente Yulia (hija de éste) se encuentra recuperada, después de un ataque que llevaría a todo ser humano a la muerte rápidamente.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº61