El recrudecimiento de las medidas contra el Gobierno legítimo de Venezuela por parte de países como Estados Unidos y algunos países aliados de la región, hace que cada vez con más fuerza esté sobre la mesa la posibilidad de un embargo total a las exportaciones venezolanas de petróleo. Esto agotaría en el corto plazo la mayor vía de acceso de divisas a la economía venezolana; no obstante, también tendría importantes perjuicios para la economía estadounidense, y por supuesto, aunque eso no está sobre la mesa estratégica estadounidense, un gran costo para la población venezolana.

En una nueva escalada del uso del garrote imperial, los Halcones gringos y la extrema derecha reaccionaria siguen insistiendo en atacar a Venezuela, a sus instituciones democráticas y a su pueblo. Este panorama es tenebroso. Los decisores en el Departamento de Estado han escalado en su agenda de acoso e injerencia en contra del país. Pareciera que ya no los guía la tradicional animadversión hacia un adversario y antagonista político como la Revolución Bolivariana, no, ya llegaron a un nivel superior de odio e irracionalidad. Por eso, las alarmas deben estar encendidas, corren peligro las vidas de millones de compatriotas.

La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, busca hacerse cargo del suministro de petróleo en toda la región del Caribe. Washington desea retomar el control de la zona que considera su "tercera frontera", situando al Gobierno de Nicolás Maduro en su punto de mira. Uno de los motivos que llevaron al secretario de Estado, Rex Tillerson, a elegir a Jamaica entre los destinos que visitó la primera semana de febrero, fue romper los acuerdos de cooperación establecidos entre el Caribe y Venezuela, país que desde 2005 asumió el compromiso de garantizar el suministro de crudo.

La existencia de hidrocarburos en el territorio venezolano era conocida desde tiempos inmemoriales. Pero fue solo en 1907, cuando se otorgaron las concesiones que transformaron a Venezuela en exportadora. Entre 1928 y 1970 fue el exportador más importante del mundo.

La conclusión fundamental que se desprende de nuestra experiencia a lo largo del primer siglo como país exportador de petróleo, es que por encima de todo tenemos que defender la unidad nacional. Las fuerzas que promovieron activamente la Apertura Petrolera, desde adentro y afuera de PDVSA, dividiendo al país, no representan más que un porcentaje ínfimo.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62