En Venezuela el camino de la soberanía alimentaria lo ha complicado el petróleo o, mejor dicho, las fuerzas que abiertamente o tras bastidores se mueven detrás del negocio petrolero, en la medida, que dichas fuerzas representan a la banca y al comercio importador, clases sociales que continúan hegemonizando a la sociedad venezolana, pese a los esfuerzos del Presidente Chávez, quien clarividentemente distinguió que la siembra del petróleo, a secas, podría ser un concepto burgués. Que había que buscar la manera de ponerle el apellido socialista, Yo no sé si eso resolvería el problema, a menos que al llamarla socialista, se redefina todo el proceso, particularmente derrotando la hegemonía que la banca y el comercio importador tiene sobre la sociedad venezolana, lo cual impacta al gobierno impidiendo, que, pese a los esfuerzos del presidente Maduro, el gobierno sea socialista o claramente en transición hacia el socialismo.

Lo más trágico de todo esto es que no hay nadie que custodie a los autoproclamados custodios de nuestros alimentos, que lentamente están implantando un patrón nuevo de alimentación al mundo entero. Mientras, los ciudadanos del planeta están convirtiéndose cada vez más, por culpa de los medios de comunicación globalizados, en unos zombis asustados y obedientes.

El ser humano se reinventa constantemente. Es un ente creativo ante los desafíos impuestos por su entorno, manifiesta un carácter competitivo ante los obstáculos, sabe cómo hacer para resolver problemas y tiene un claro concepto del éxito y el fracaso. En general, se le podría considerar un ser motivado por la búsqueda de la felicidad, como se supone deberia ser la ruta de la Humanidad. Pero eso es pura poesía. En la realidad se ha desviado de ese parámetro ideal hacia un egoísmo deshumanizante al extremo de ser grotesco.

El consumo de animales es un lujo reciente para la humanidad. Tal vez la alerta de la OMS marque el principio del fin de esta época.La alerta de la carne procesada, últimas noticias

En las últimas décadas, varias comunidades del municipio de La Blanca, en la costa sur de Guatemala, han venido sufriendo los embates del proceso acelerado de expansión de los monocultivos de banano y palma africana, impulsado por las empresas Bananera Nacional S.A. (BANASA) y Palmas del Horizonte S.A. (Grupo Agroindustrias Hame). Esta situación está poniendo en riesgo la sobrevivencia de cientos de familias campesinas.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº77

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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