En la novela distópica Un mundo feliz de Huxley, los ciudadanos son controlados mediante el condicionamiento psicológico como parte de un sistema inmutable de castas. Un mundo sin rejas donde el esclavo prefiere vivir en su cómoda “celda”.

¿Lavado de cerebro a través de fármacos?

Adolf Huxley dijo una vez que “en la próxima generación habrá un método farmacológico para hacer a las personas adorar su esclavitud y producir la ‘dictadura sin lágrimas’, por así decirlo. Producir una clase de campo de concentración sin dolor para sociedades enteras. Las personas no tendrán libertad, pero disfrutarán bastante porque estarán distraídas de cualquier deseo de rebelarse por la propaganda, o el lavado de cerebro, o el lavado de cerebro reforzado por métodos farmacológicos. Y esto parece ser la revolución final”.

Podría parecer sensata la idea de la manipulación a través de la propaganda, pero demasiado exagerado lo de control a través de “métodos farmacológicos“. Sin embargo, os dejamos un dato curioso para invitaros a la reflexión: en países como España, el consumo de somníferos y ansiolíticos ha aumentado un 57% en 12 años. El consumo de benzodiazepinas, familia de medicamentos de los somníferos y los ansiolíticos, es de los más elevados de Europa.

Y puede parecer que el hecho de que un ciudadano, de forma particular, opte por tomarlos no nos afecta como sociedad. Sin embargo, están asociados a una peligrosa adicción con efectos adversos, que se multiplican si además se mezclan con alcohol, como el deterioro cognitivo y los comportamientos desinhibidos o impulsivos. Estos, sí que podrían afectarnos como sociedad, ¿no crees?

¿Esclavos del consumo desinformado?

Huxley se mueve en la misma línea ideológica que Noam Chomsky en relación al poder “educador” que ejerce la publicidad en nuestra forma de tomar decisiones. El objetivo es crear consumidores desinformados que se acostumbren a tomar decisiones irracionales y, según ellos, por ello la publicidad no se basa en datos, sino en frases emocionales pero poco objetivas o racionales. Después, consiguen que el ciudadano, a través del sistema de representación democrático, lleve a cabo sus elecciones de voto de la misma manera. El objetivo, en este caso, es crear un electorado desinformado y acostumbrado a la “desinformación” que ve normal tomar decisiones irracionales aunque, a menudo, estas vayan contra de sus propios intereses.

Amaremos la esclavitud

Amaremos la esclavitud

Por último, una pregunta para que reflexiones: ¿hemos creado una sociedad que prefiere estar ocupada, estar distraída y estar desinformada? Déjanos tu opinión en los comentarios de este post.

Fuente: Muhimu

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38