La Revolución Cubana, esa que sigue siendo el mayor desafío al imperialismo estadounidense y que está a pocos días de cumplir 60 dignos y orgullosos años, ha ido desarrollando a través del tiempo muchas encomiable virtudes que la mayoría de los países del mundo no poseen. Entre todas, una de ellas no menos importante es la de afianzar el amor de su pueblo por todo lo que signifique cultura con mayúsculas. En las peores circunstancias económicas vividas en años pasados, en un país en el que el bloqueo se percibe en todos sus aspectos cotidianos, a la solución de las necesidades básicas siempre se le ha agregado la defensa de la educación y todo lo que de ella deviene: el amor por la lectura y el cultivo de todas las actividades artísticas que esta conlleva.

Imaginemos una dictadura en la que el malvado dictador cree una Feria Internacional del  Libro,  como centro de tortura y que como estrategia de su tiranía también funde una editorial que abra espacios a los marginados no solo de su país, sino del mundo. ¡Qué malvado ese dictador promoviendo la lectura como forma de exterminio masivo!

El libro, símbolo del conocimiento y la información, está bajo asedio una vez más. Después de tantas evidencias sobre los alcances de la guerra contra la información y el acceso a la educación y la cultura, no sorprende que en Guatemala el grupo empresarial organizado haya encontrado la manera de entorpecer una de las actividades culturales más importantes, atacando a la Gremial de Editores y pretendiendo apoderarse de los derechos legales que le otorgan la propiedad de la Feria Internacional del Libro en Guatemala. De este modo se unen al concierto orquestado por los poderes del Estado contra todo cuanto represente un espacio de libertad cívica.

1.- Desde que los filibusteros la arrancan del territorio de La Española en 1697, Haití deviene Paraíso de plantadores franceses e infierno de africanos. Por cada blanco hay veinte negros y dos o tres mulatos artesanos o capataces. Entre los atormentados esclavos brota una religión, el vudú, y una leyenda: el zombi.

I. El arte fue, históricamente, un producto destinado a pequeñas minorías, a las elites dueñas del poder y a iniciados. Con la llegada del capitalismo y su gran producción masificada, en el siglo XX también pasa a ser una mercadería más para consumir. Surge así el arte de masas, la producción artística en serie dedicada a la gran muchedumbre de consumidores. Pero aparece entonces la pregunta: ¿es eso verdaderamente arte popular? ¿Qué entender por tal?

Frases

“No es entonces mera retórica nuestra bolivarianidad. No. Es una necesidad imperiosa para todos los venezolanos, para todos los latinoamericanos y los caribeños fundamentalmente, buscar atrás, buscar en las llaves o en las raíces de nuestra propia existencia, la fórmula para salir de este laberinto”.

Hugo Chávez Frias

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº85

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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