No hace falta una orden de registro dictada por un juez para entrar en tu casa y realizar un registro. No es necesario abrir cajones, hurgar en el desván.

La red telemática conocida como “Internet” no es un simple pasatiempo ni una realidad paralela o virtual. Mucho menos un repositorio de acceso libre al conocimiento universal. Internet constituye hoy ya el principal campo de interacción, de generación y distribución de contenidos. Esto en sí, la convierte en espacio central de disputa entre control y libertad, entre usina de manipulación y coacción de la intencionalidad humana o elección plena de sentidos.

Mucho se habla, mucho se teoriza, pero lo cierto es que es la imagen romántica que los medios hegemónicos propagandean se ha ido deteriorando rápidamente ante la sistemática violación de la privacidad y la manipulación de datos personales y el uso de la redes sociales digitales como plataforma de expansión del terrorismo mediático a través de mentiras y falsedades, fake-news, utilizados para imponer imaginarios colectivos acordes a los intereses de las grandes megacorporaciones trasnacionales.

Lejos de los sueños de una red de iguales donde ni Estado ni empresas podrían someter a las mayorías, Internet comenzó su adaptación hacia un mundo neoliberal perfecto. Se desarrolla con la captura de trabajo no remunerado, flexibilización laboral y control monopólico de nichos del mercado con promesa de ganancias rápidas y muy por encima de las inversiones. Existen pocos grandes ganadores en esta suerte de utopía neoliberal desregulada.

El 15 de diciembre la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos decidió revocar las reglas que impiden a los proveedores del servicio de Internet acelerar, bloquear o hacer más lento el acceso a cierto contenido, aplicaciones o sitios de la red. La administración Trump cumple así su promesa de desmantelar la regulación heredada de su predecesor y puesta en marcha en 2015 para garantizar la neutralidad de Internet. Los argumentos son los mismos que hemos escuchado una y otra vez para justificar la desregulación: la intervención gubernamental es un obstáculo para la inversión y para la introducción de innovaciones, lo que impide refinar el servicio.

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº99

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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