El mundo científico se conmovió el pasado jueves 11 de febrero ante el espectacular anuncio de la detección de ondas gravitacionales, vibraciones en el tiempo y espacio, sobre las que teorizó Albert Einstein hace un siglo. Al ver la transmisión televisiva me llamó la atención que una de las científicas que hacía el anuncio, a la que apodaban Gabi, tuviera una “tonada” que me parecía conocida. Luego confirmé mis presunciones. En el equipo del proyecto participan los argentinos Gabriela González, Jorge Pulling y Mario Díaz, que se han formado académicamente en la Facultad de  Matemática, Física y Astronomía (FAMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y que el  Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC) interviene activamente en la observación del fenómeno. Confieso que sentí un especial orgullo ante la presencia de los jóvenes científicos cordobeses haciendo el anuncio. Recordaba  cuanto ha tenido que pasar aquella Universidad desde la Reforma del 1918; cuantas dictaduras han tratado de acallar, mancillar y someter a aquella universidad a la que pertenecí como estudiante de medicina y de la cual muchos compañeros secuestrados, asesinados a quienes las bandas asesinas de la dictadura Videlista truncó sus proyectos y vidas. Muchos presos, expulsados de la UNC y exilados como en nuestro caso, fuimos generosamente acogidos en Venezuela e incorporados a la UCV. Recuerdo los apasionados (y disparatados) debates entre los estudiantes que éramos de ciencias de la salud y de ciencias sociales contra los de las ciencias duras y puras: ciencias químicas, ingeniería y del FAMAF, a los que acusábamos poco menos de futuros agentes de las transnacionales o de la Nasa o CIA y vendidos de imperio. Con el tiempo aprenderíamos de la utilidad de las ciencias aplicadas, con la necesidad de tomógrafos, resonadores y tecnología médica necesaria para atención en salud de calidad. Hace poco me reencontré con un compañero del FAMAF, que me contaba que han diseñado y construido un tomógrafo hecho en ese importante centro de estudios y de investigación. Como medico, científico al fin, sentí curiosidad del anuncio de las ondas gravitacionales y suponía que la presencia activa del FAMAF en el proyecto, era resultado positivo de lo que está sucediendo en aquella Universidad en los últimos años.  

Volviendo al importante anuncio, los investigadores dijeron que detectaron el 14 de septiembre del 2015, las ondas emitidas por dos agujeros negros que orbitaban uno alrededor del otro y que colisionaron. Los agujeros negros tenían 30 veces el tamaño del sol y se ubicaban a 1300 millones de años luz de la tierra. Los investigadores explicaron que como la luz, la gravedad viaja en ondas, pero en vez de radiaciones, es el espacio mismo que vibra. Luego de detectar las ondas gravitacionales, la convirtieron en ondas de radio y pudieron escuchar el sonido de los dos agujeros negros fusionándose. Einstein teorizó en 1916 sobre las ondas gravitacionales como un resultado de su teoría de la relatividad, que describe a la gravedad “como una distorsión del espacio-tiempo causada por la presencia de materia”. Pero hasta ahora, los científicos habían hallado solo evidencia indirecta de su existencia. Pareciera ser, según los científicos, que las ondas gravitacionales permitirían conocer más sobre los agujeros negros y estrellas de neutrones y dilucidar mejor sobre la naturaleza del principio del universo. Comparan el hallazgo un avance de la trascendencia del telescopio en tiempos de Galileo Galilei. Siendo un neófito en la materia, la explicación más simple que encontré es la un divulgador científico en Rusia Today que explica que, “cuando tiras una piedra a un estanque se forman ondas y si lanzamos piedras mas grandes se crean ondas más grandes. Einstein dijo que las estrellas, los planetas y otras cosas deberían crear ondas en el espacio, y usó unos cálculos para explicarlos. Hasta ahora no habíamos sido capaces de ver esas ondas, pero que con los instrumentos de medición con láseres acaban de comprobar que se pueden ver las salpicaduras de las ondas”.  

En el anuncio a la prensa estuvo a cargo de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) junto a científicos de Caltech, MIT y LIGO (Laser Interferometer Gravitacional-wave observatory), quienes investigan las ondas gravitacionales. LIGO es un sistema de dos detectores idénticos que fueron construidos cuidadosamente para detectar una pequeña vibración de ondas gravitacionales. El mismo fue construido y concebido por investigadores de MIT y Caltech con grandes aportes de socios internacionales. Los detectores mellizos están ubicados en Livingston, Lousiana y  Hanford, Washington. Además cuentan con acuerdos internacionales con otros observatorios para realizar la contraparte óptica. El Observatorio Astronómico de Córdoba es uno de ellos, forma parte del proyecto LIGO usando el proyecto TOROS (Transient Optical Robotic Observatory of de South), cuyos instrumentos están ubicados en la estación astrofísica de Bosque Alegre, también de Córdoba, y el observatorio astronómico del Cerro Macón de Salta. El Observatorio viene trabajando en la investigación desde 2014, cuando firmó un memorándum con el proyecto LIGO para la detección de las posibles contrapartes ópticas asociadas a las emisiones de las ondas gravitacionales. Según Cba24n, el sistema de radio y televisión de la UNC, el pasado 15 de setiembre TOROS recibió la alarma de detección de ondas gravitacionales procedente de LIGO y procedió en la búsqueda de su posible contraparte óptica utilizando también el telescopio de 1.54 de diámetro de galaxias vecinas en la zona de procedencia de las ondas gravitacionales. La hipótesis es que las ondas estarían asociadas a un destello luminoso que llegaría "casi al mismo tiempo, apenas unas horas después" del sonido. Fascinante.

Según el actual rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Francisco Tamarit, en declaraciones en Cba24n.com.ar afirmó que “Argentina un gran país para hacer ciencia” y que “todo esto habla de cómo nos ven en el mundo como sistema científico, la seriedad y el potencial que surge de acá”. Tamarit, también egresado del FAMAF, ha sido de las nuevas generaciones de estudiantes que surgieron en el proceso democratizador posterior al año 1983, compañero de la militancia por los derechos humanos y la extensión de la universidad a la comunidad. El rector agregaba que es difícil “entender tanta alegría para la sociedad que valora el crecimiento de la divulgación científica”; “después de muchos años de inversión sostenida en el rubro, por primera vez se van consolidando grupos de trabajo. Esto tiene una influencia muy positiva en la sociedad. Eso sí, también creo que en la agenda de los científicos, más allá de la curiosidad de los investigadores, se deberían incluir los problemas de la gente”. Por último agrega que “la investigación científica es clave para las sociedades modernas, porque sin ella no hay soberanía, se depende de otros para tomar decisiones”.

Los gobiernos de los Kirchner han hecho mucho en materia de apoyo a la investigación científica, con la repatriación de investigadores, el sistema de becas para la investigación, el apoyo de Conicet (consejo nacional de investigaciones científicas y técnicas), el apoyo a de las ciencias aplicadas, a las universidades, y la creación de Tecnópolis como gran parque científico como iniciativas para el desarrollo del país suramericano. La necesidad de tener ciencia y tecnología independiente, soberana, es condición indispensable para construir patria y la patria es America, nuestra America. En nuestros países, la República Argentina y la República Bolivariana de Venezuela, la ofensiva reaccionaria restauradora está poniendo en riesgo los avances transformadores en las sociedades, salvando las diferencias de los proyectos y situaciones. No es casual que la Central de Trabajadores Argentina y Asociación de Trabajadores del Estado denuncia que trabajadores de la empresa de satélites ARSAT han sido despedidos sin justificación y denuncian persecución ideológica por parte del Gobierno de Macri en la empresa estatal de telecomunicaciones. Paralelamente, en la Venezuela Bolivariana, la mayoría burguesa de la asamblea le ha puesto un plazo de 6 meses al gobierno del presidente Maduro, poniendo en riesgo los logros alcanzados con la revolución, intentando privatizar las misiones sociales. Nuestros pueblos tienen la palabra.

Conscientes que la ciencia no es neutra, este anuncio científico debe tener intereses encontrados, contradictorios, que pudieran ser para preservar la paz y la subsistencia de la condición humana y el ambiente o para la guerra y la barbarie. Lo vivió el propio Einstein, que siendo excepcional científico, pacifista y socialista, con la ayuda indirecta por sus aportes en fisión nuclear, le explotaron en su conciencia las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Todavía recuerdan los cordobeses un acontecimiento histórico. El proceso de integrador de nuestra América hizo que Fidel y Chávez se encontraran en julio del 2006 en los campos de la Universidad Nacional de Córdoba, donde fueron recibidos por miles de cordobeses entusiastas de la unidad y del ejemplo del Alba. Chávez afirmó en esa oportunidad que “la solución es el socialismo” y  “la opción ahora pasa por lo que supo decir Rosa Luxemburgo: socialismo o barbarie. Llegó la hora de la auténtica y verdadera liberación de nuestros pueblos”.  Fidel desde su profunda sabiduría pronosticó que “el imperialismo desaparecerá en 50 años”. Ante esos presagios, los pueblos del sur todavía estamos escribiendo nuestra historia. Ahora, también le pondremos más atención a lo que vemos y escuchamos del universo infinito y misterioso, con nuestra propia mirada desde el sur.
 
PD: el FAMAF tiene acuerdos de intercambio con el Instituto Venezolano de Investigaciones Científica(IVIC)

Fuente: Portal Alba

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº99

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar