El triunfo del NO al Acuerdo de Paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular (FARC-EP) sorprendió no solo a los colombianos sino a toda la comunidad internacional.

Hacerle el juego a la extrema derecha del Centro Democrático, y del uribismo que buscan romper los Acuerdos y volver a barajar las cartas, como si esto fuera un juego de naipes entre amigos de barrio, y no la posibilidad real de acabar una guerra de más de 50 años. 

La sociedad colombiana se hunde cada vez más en un estado de incertidumbre, zozobra y miedo que amenaza guerra civil. Esta nunca ha sido descartada por quienes hoy aparecen nuevamente triunfantes con el No en el plebiscito, el Centro Democrático y su populista y manipulador vocero, Alvaro Uribe Vélez, por una diferencia pírrica, la misma extrema derecha restauradora que transita a lo largo de la historia hoy con su discurso venenoso del miedo y el fanatismo religioso sobre los acuerdos alcanzados.

Al igual que la extrema derecha colombiana, HRW estaba más interesada en poner en la cárcel a supuestos violadores de los derechos humanos que en poner fin a la guerra.

El sueño de la paz se convirtió en pesadilla. Tan sólo el 36,37% de los colombianos salieron a votar en el plebiscito para ratificar los acuerdos de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tras 52 años de conflicto: 51.21% votaron por el no, 49.78% en favor del sí. La escueta cifra de votantes permitió superar el umbral del 13% establecido como requisito para la legalidad de la consulta: el 63% de los colombianos se abstuvo de votar.

Frases

"Quien realmente vive no puede no ser ciudadano, no tomar partido. La indiferencia es apatía, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes".

Antonio Gramsci

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº104

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  3. Julio 2019.

 

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