La Crisis de los misiles de mayo de 1.962 que tuvo en vilo a la humanidad, se saldó con la firma por Jennedy y Jruschev del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962) que incluía la retirada de los misiles rusos en territorio cubano a cambio de la retirada de los misiles de EEUU estacionados en Turquía, apareciendo en su letra pequeña la condición sine qua non de “no invasión de la Isla por parte de EEUU”, acuerdo que ha protegido a Cuba durante 60 años de una invasión estadounidense, estableciendo EEUU como contrapartida la figura del “bloqueo” que se ha mantenido vigente hasta la fecha. El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo sexto año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y aprobado de forma abrumadora por 191 votos a favor y 2 votos en contra ( EEUU e Israel), reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1.962 y que habría supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones $ según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y cerca del Billón $ según el Gobierno cubano. Así, según Prensa Latina, entre mayo de 2012 y abril de 2013, las perdidas causadas por el bloqueo a la salud pública cubana serían de 39 millones $ debido a la imperiosa necesidad de adquirir medicamentos e instrumental en mercados lejanos.

Han hecho todo lo posible, legal e ilegalmente, han quemado cañaverales, han introducido plagas a los animales, las plantas y las personas, organizaron, armaron y financiaron una invasión militar que el pueblo cubano derrotó en menos de 72 horas un día como hoy hace 57 años, han promovido deserciones y riesgosas migraciones ilegales, han robado cerebros, han intentado asesinar a sus dirigentes centenares de veces , han mantenido un bloqueo ilegal e inhumano por casi 60 años, se sostienen de manera ilegítima en la base naval de Guantánamo contra la voluntad del pueblo cubano, han gastado miles de millones de dólares en la subversión, el sabotaje y el terrorismo, pero no lograron su objetivo: no sacaron ni a Fidel ni a Raúl del poder, ellos se fueron por voluntad propia y por decisión del pueblo cubano.

Desde su campaña presidencial Trump se dedica a crear un clima de odio racial, religioso y político dentro y fuera de Estados Unidos. Rompió con el Acuerdo de París sobre cambio climático y lo mismo hizo respecto a la Unesco. Se negó a certificar el cumplimiento de Irán en el acuerdo nuclear, pese a que nadie objeta la observancia más estricta de sus términos por el país persa. Ahora viaja por Asia enfrascado en la venta de armas y caldeando con su misma presencia y palabras el peligrosísimo conflicto con Pyongyang, que podría solucionarse mediante el diálogo, pero con las provocaciones trumpianas puede llevar a una guerra nuclear.

Según sus propias declaraciones a la prensa, su embajada en Cuba es víctima de los efectos de un "arma sónica" que ha lesionado a parte de sus funcionarios en la isla. Como es de costumbre en estas y otros operaciones de bandera falsa similares, la culpa es trasladada hacia el gobierno de la isla.

Cuba se alzará nuevamente victoriosa este 1 de noviembre en las Naciones Unidas ante la recurrente soberbia imperial, esta vez representada de manera perversa por el presidente Donald Trump, quien ha retomado la fracasada bandera del criminal bloqueo y de las torpes justificaciones para la injerencia, propias de la Guerra Fría.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº81

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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