El pasado 14 de enero el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el Plan de la Patria 2019- 2025.

El mismo, fue el resultado de un proceso de debate popular de dos meses con despliegues sectoriales, con los sectores de base del proceso constituyente, los Consejos Presidenciales de Gobierno Popular y los sectores sociales de base; territoriales, con la participación de las comunas y consejos comunales; e individuales con la opción de carga individual de propuesta a través de las aplicaciones de código QR del Carnet de la Patria.

Estas consultas arrojaron un total de 34.491 propuestas procesadas, materializando la participación protagónica del pueblo venezolano en la construcción del Plan de la Patria, como ejercicio de Poder Popular.

El documento consignado por el mandatario venezolano expone la agresión a la que ha sido sometido el pueblo venezolano durante los últimos 5 años, en particular, los métodos aplicados por el gobierno estadounidense contra el país.

En tal sentido, este Plan es una hoja de ruta para hacer frente a dichas agresiones y mantiene la línea trazada por el Comandante Hugo Chávez desde el Libro Azul, siendo una profundización del Plan del la Patria 2012-2013 al 2018.

La hoja de ruta posee dos elementos centrales, el primero, denominado Agenda concreta de acción (ACA) del plan de la patria 2030: Estabilización y paz política y económica 2019-2025, orientado a “alcanzar la estabilización de la paz política del país, clave fundamental para la paz económica”, señala el documento.

El segundo elemento central denominado Un País Potencia, Soberano, Socialista: 2019-2025, en el ciclo bicentenario, expresa que la construcción plena de la democracia socialista implica partir del desarrollo de las cinco dimensiones de existencia de la sociedad planteadas por Chávez, entendiendo así que “la democracia real y plena implica la democracia política, social, cultural, económica y espacial como un sistema indivisible, que otorga una profundidad paradigmática”, expresa el documento.

En tal sentido, refiere que para la consecución de la democracia económica es preciso activar los motores de la Agenda Económica Bolivariana para la satisfacción de las necesidades sociales, diversificación del aparato productivo nacional, desarrollo de cadenas de valor y sustitución de importaciones.

Además, expone que se debe priorizar la Gran Misión Abastecimiento Soberano (Gmas), con la producción agroalimentaria, farmacéutica y manufacturera; la generación, administración, diversificación y recaptura de divisas, entre otros aspectos.

Para alcanzar la democracia social se plantea la expansión al cien por ciento de las misiones y grandes misiones del país, profundizando el sistema de protección del pueblo, además, prevé la masificación del desarrollo educativo y tecnológico; y garantizar el acceso y atención en salud.

En lo territorial, propone la profundización y reorganización del sistema de servicios e infraestructura pública, con un plan de inversión y obras públicas que garantice equipamiento, infraestructura y movilidad para el desarrollo económico, para obtener la democracia espacial.

Por su parte, la democracia política es la profundización de la democracia participativa y protagónica, la consecución de la unión cívico militar y el establecimiento de las nuevas formas de gobierno de calle.

Por último, la dimensión de la democracia en lo cultural busca avanzar en la descolonización, generando conciencia política cultural y prevé la incorporación plena del feminismo, ecosocialismo e indigenismo como elementos fundamentales del socialismo venezolano.

 El Plan de la Patria 2019- 2025 contiene 32 objetivos nacionales, 173 objetivos estratégicos, 731 objetivos generales y 1859 objetivos específicos, recogidos en los cinco objetivos históricos que se definen a continuación:

Objetivo Histórico No. 1: Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la independencia nacional. Este objetivo asume la dimensión fundamental de gestar independencia del aparato económico productivo y procesos de blindaje ante cualquier agresión imperialista.

Asimismo, incorpora estrategias para proteger y defender la República. El desarrollo de la soberanía alimentaria es el desafío central para la independencia, por lo que se plantea un enfoque agroecológico y ecosocialista.

Objetivo Histórico N° 2: Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo, y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo.

El Plan de la Patria 2019- 2025 destaca los mecanismos de protección al pueblo venezolano, las misiones y grandes misiones y la atención de las necesidades humanas como derecho, además, exalta el rol de las comunas y el Poder Popular para la edificación de las dimensiones de la sociedad, por lo que este destaca las formas políticas organizativas de responsabilidad económica como los CLAP, la economía local y agricultura urbana.

Asimismo, transfiere al pueblo competencias para el combate a la ineficiencia, el burocratismo y la corrupción, en gestión conjunta con el Gobierno Nacional.

Objetivo Histórico N° 3: Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político, dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garantice la conformación de una zona de paz en Nuestra América.

El aprovechamiento de nuestros recursos mediante la construcción de un nuevo sistema productivo, la adecuación del sistema regional, subregional y urbano-regional, así como la infraestructura y servicios, como soportes del sistema productivo, son parte de los elementos expuestos en el tercer objetivo histórico.

Este objetivo alberga además un apartado donde se destacan las potencialidades de la juventud, presentando a este sector como un motor central del desarrollo del país potencia. 

Objetivo Histórico N° 4: Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional, en la cual tome cuerpo el mundo multicéntrico y pluripolar, que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria

El cuarto objetivo histórico expresa la importancia de la consolidación de las instancias de integración latinoamericanas y caribeñas como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba- TCP), el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y PetroCaribe bajo una lógica de cooperación y solidaridad.

Plantea el andamiaje del sistema antibloqueo, blindando a Venezuela ante amenazas externas y orientar nuevas rutas de logística e insumos, así como la diversificación de los mercados.

Objetivo Histórico N° 5: Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana.

Este objetivo histórico busca transcender más allá de la lucha contra el cambio climático, con el desarrollo de una doctrina práctica de defensa de la vida en el planeta.

Busca la construcción de la ciudad socialista desde la concepción ecosocialista, asumiendo temas como la renta del suelo, recolección de desechos sólidos, e la implementación de la agricultura urbana en los complejos de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

 

         

Fuente: AVN

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº91

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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