En marzo de 2011 la oposición de Libia que buscaba derrocar al presidente Muamar Gadafi, desconoció la autoridad del Gobierno y creó una administración paralela que llamarían Consejo Nacional de Transición (CNT) con el auspicio de Estados Unidos. La misma instancia que dos semanas después y en los meses subsiguientes facilitó la invasión militar liderada por mercenarios y fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otán).

Casi ocho años después la oposición venezolana promueve la creación de un Estado paralelo en Venezuela con el auspicio de Estados Unidos (EEUU) y sus gobiernos satélites en la región, la ficha para acometer este plan es la Asamblea Nacional en desacato a través de su presidente, Juan Guaidó, quienes se atribuyen de manera inconstitucional funciones del Ejecutivo Nacional.

El martes 15 de enero, la AN en desacato aprobó un acuerdo que declara una supuesta "usurpación" de la presidencia de la República por parte de Maduro y se atribuye funciones del Ejecutivo. En el segundo numeral del texto llaman a la conformación de un "gobierno de transición".

En el numeral tres aseguran que es "el Presidente de la Asamblea Nacional quien se encargará de velar por el cumplimiento de la normativa legal aprobada hasta tanto se restituya el orden democrático y el Estado de Derecho en el país".

Las pretensiones de la AN—que se encuentra en desacato desde enero de 2016, por no acatar una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y juramentar a tres diputados del estado Amazonas suspendidos por irregularidades en el proceso de elección—salieron a la luz pública el 5 de enero de este año, cuando después de asumir la jefatura de la instancia legislativa, Guaidó propuso la conformación de un órgano de articulación "para la transición" que según él, permita la renovación y designación de "poderes usurpados" por el jefe de Estado legítimo, Nicolás Maduro.

El 11 de enero, un día después que el presidente Nicolás Maduro tomará posesión legítima para el período de Gobierno 2019-2025, Guaidó afirmó que la instancia que preside tendría que asumir "las competencias de la encargaduría de una Presidencia de la República porque lo dice nuestra Constitución", reflejó una nota de prensa de la AN en desacato.

El aval de EEUU

El Consejero de Seguridad nacional del Gobierno de los Estados Unidos, John Bolton, a través de un comunicado, validó la creación del Estado paralelo cuando aseguró el pasado 11 de enero que la administración de su país considera a la Asamblea Nacional en desacato como "el único órgano legítimo del poder".

Otro funcionario estadounidense que se pronunció fue el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Robert Palladino, quien pidió de manera injerencista la formación de un nuevo gobierno. "Es hora de iniciar una transición ordenada hacia un nuevo gobierno", afirmó, según citaron el pasado viernes medios internacionales.

A la postura estadounidense se plegó el secretario general de la Organización de Estados Americano (OEA), Luis Almagro, quien a través Twitter, ese 11 de enero escribió: "Saludamos la asunción de Guaidó como Presidente interino de Venezuela (...) Tiene nuestro apoyo, el de la comunidad internacional (...)".

Por su parte, el gobierno que preside el ultraderechista, Jair Bolsonaro, también reconoció a Guaidó como supuesto presidente de Venezuela, reseñaron medios internacionales.

Una semejanza más

A finales de febrero de 2011 autoridades estadounidenses congelaron 30.000 millones de dólares de activos libios bajo jurisdicción de Estados Unidos, como parte del programa de sanciones a Libia.

La mayoría de los fondos congelados pertenecían al Banco Central de Libia y al Fondo de Inversión Soberano, Libyan Investment Authority, que EEUU consideraba que estaban controlados por Gadafi y su familia.

Ocho años después, el pasado 8 de enero la AN en desacato aprobó un decreto que propone la creación de un fondo para resguardar activos que resulten de la "corrupción venezolana" para ser supuestamente asegurados y devueltos al país para financiar políticas públicas que solucionen la "crisis humanitaria".

La medida contó con el respaldo inmediato del secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, quien aplaudió la iniciativa de la instancia en desacato "de trabajar con la comunidad internacional para recuperar estos y otros fondos robados y usarlos para aliviar el sufrimiento del pueblo de Venezuela".

La CPI

Desde hace varios años, la oposición venezolana con apoyo de la derecha internacional promueve una campaña para que la Corte Penal Internacional (CPI) investigue a Maduro por supuesto crímenes de lesa humanidad.

Esta es la misma receta que aplicaron contra Gadafi, de hecho a comienzo de marzo de 2011, La Corte Penal Internacional pidió investigar a Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad por las acciones militares emprendidas en las manifestaciones antigubernamentales. Un mes después solicitó el arresto del líder libio.

El 19 de marzo de 2011 comenzó la intervención militar de la Otán contra Libia.

Siete meses después Gadafi fue capturado por los rebeldes del CNT, quienes eran apoyados por la Otán. El líder libio fue linchado y su cadáver conducido a Misrata.

En la actualidad, Libia tiene tres gobiernos: dos en Tripolí, la capital, que compiten por el liderazgo en el oeste del país, y otro en Tobruk, que domina las regiones del este. Luego de la invasión, en el país árabe los esclavos se venden en los mercados públicos.

De acuerdo con Telesur, hasta 2018 el conflicto armado abierto desde 2011 ha cobrado la vida de cinco mil personas y casi un millón han huido de sus hogares.

 

         

Fuente: AVN

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº91

 

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