Las 6 horas de Morales en Chile (Crónica)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, extendió el domingo la "mano de la fraternidad" a Chile, para superar el diferendo marítimo que involucra a ambos países, a poco del inicio de los alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el marco de la demanda presentada por el país andino amazónico en 2013.

"Vengo a extenderles y ofrecerles la mano de la fraternidad, pongamos todo nuestro esfuerzo, no es imposible, podemos vencer nuestras diferencias, escribamos juntos con coraje y valentía la página más significativa de la historia común de Bolivia y Chile", mencionó en conferencia de prensa dictada en el aeropuerto Arturo Benítez de Santiago.

Morales viajó al país trasandino el sábado para participar esta jornada de la juramentación del presidente electo Sebastián Piñera, quien inició su segundo mandato, oportunidad en la que fue el más saludado de todos los asistentes, incluso los invitados le solicitaron tomarse fotografías.

El primer presidente indígena de la región instó a escuchar las voces que reclaman "unidad" y "apertura" para superar las diferencias y no así aquellas que quieren "convertirnos en enemigos", dijo.

Recordó que por más de un siglo Chile reconoció la necesidad de encontrar una solución al enclaustramiento de Bolivia, tema que es fundamental porque, además, consideró que los mares y océanos son patrimonio de los pueblos y de la humanidad.

"Les invito a dar un giro a nuestras relaciones que nos permita construir una paz justa y duradera con complementación entre pueblos", señaló.

El jefe de Estado boliviano enfatizó en que es necesario "cerrar una herida histórica" que no buscaron los pueblos pero que sí sufrieron las consecuencias.

Reiteró sus felicitaciones a Piñera con quien dijo mantiene una buena relación y ratificó que el objetivo de Bolivia en sostener optimas relaciones con los presidentes del mundo.

Consultado sobre la posibilidad de iniciar en paralelo al juicio en la Corte de La Haya un proceso de diálogo, Morales señaló que "quisiéramos hacer eso, es mi gran deseo, sería bueno al margen de los resultados de cómo avanzar en el diálogo".

Entre el 19 y 28 de marzo se realizará la fase oral del proceso que es la última antes del fallo que dicte esa corte.

Las 6 horas de Morales en Chile (Crónica)

El presidente boliviano Evo Morales se convirtió en el más seguido de los 8 mandatarios que llegaron este domingo a Chile a los actos de investidura del presidente Sebastián Piñera, constató en terreno un periodista de la ABI.

En compañía del canciller Fernando Huanacuni, Morales aterrizó en Santiago hacia las 9h00 locales (10h00 bolivianas ó 14h00 GMT), luego de mantener en vilo a los medios locales durante la noche del sábado al domingo, expectantes de su llegada a Santiago.

El mandatario boliviano y su comitiva puso marcha, acto seguido, a la ciudad de Valparaíso, antigua capital chilena y sede del Congreso a 200 km de La Moneda, donde Piñera aguardaba ceñirse la banda presidencial de Chile.

A la juramentación del empresario llegaron los presidentes Mauricio Macri, de Argentina; Michel Temer, de Brasil; Enrique Peña Nieto, de México; Pedro Pablo Kuczynski, de Perú; Juan Hernández, de Honduras; Lenín Moreno, de Ecuador, además de Morales.

También representantes de gobiernos y cancilleres de Uruguay, Colombia, Irán, Costa Rica, Serbia, Irlanda, Nueva Zelandia, Ucracia, Reino Unido, España, Polonia, Ghana y Japón.

En día en que los chilenos de Santiago se mandan a los balnearios  Viña de Mar, vecina de Valparaíso, custodiada por miles de Carabineros, las llamadas "cápsulas presidenciales", caravanas de vehículos dispuestas por el Gobierno anfitrión de Chile, congestionaron el tráfico vehicular en esa moderna y expedita vía de 8 carriles.

Morales fue el tercero de los presidentes en instalarse en la sede del Congreso después de Moreno, que ingresó al recinto por una puerta lateral, debido a que el ingreso principal del recinto parlamentario carece de una rampla para sillas de ruedas y Kuczynski, que enfrenta una nueva amenaza de juicio político de destitución en su país.

Morales se sentó entre el rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón, y la esposa del expresidente de Uruguay, José Mújica, Lucía Topolansky.

Tras suyo llegaron, uno detrás de otro Macri, Temer, y Hernández y, por último, la presidente saliente de Chile, Michelle Bachelet, de pie en el lujoso y legendario Cadillac, negro, conservado como recién fabricado para el traslado protocolar en los cambios de mando en este país costero.

El coche, una reliquia de la tradición presidencial chilena que en los últimos 50 años no debe haber recorrido 100 km, apareció escoltado por una fracción montada del Ejército chileno, al compás de las notas del himno nacional a la voz de "puro Chile..."

Morales fue cálidamente acogido por una tribuna instalada a unos de los costados de las gradas que dan acceso al Congreso, tanto o más que Bachelet que lucía la faja presidencial chilena y que repartió saludos de mano a los que le saludaron con fervor.

Tras la ceremonia de transmisión de mando, Bachelet entregó las insignias presidenciales de su país a Piñera, antes de escucharse el discurso de investidura del segundo

Concluida la ceremonia, Morales dejó el recinto junto a sus colegas latinoamericanos y declinó asistir al almuerzo que Piñera ofreció a sus invitados de honor.

Durante la ceremonia se le vio conversar con Juan Carlos de Borbón y concluido el acto, intercambio un saludo con Bachelet.

Con la vía más expedita, el mandatario boliviano puso rumbo a Santiago para retornar, hacia las 15h00 locales, a su país.

Antes de emprender el camino de retorno a casa hizo una parada y habló para una nube de periodistas, cámaras, reflectores y grabadoras que le esperaban en un punto de prensa en el aeródromo.

Ofreció una conferencia de prensa en que aplacó las tensiones que enervaron su llegada, al ofrecer a Chile la "mano de la fraternidad" luego de pedir disculpas al pueblo chileno, si se hubiere sentido agredido, por el fuego epistolar, por redes sociales, con autoridades del gobierno saliente y legisladores chilenos cuyo mandato concluyó también este domingo.

No partió sin antes reseñar, como anécdota, que ciertos medios y políticos chilenos le trataron en los últimos años de "indio sin pluma".

Pero "no me molesta", cerró el capítulo.

"Hermanos de la prensa: vengo a extenderles y ofrecerles la mano de la fraternidad. Pongamos todo nuestro esfuerzo, no es imposible; podemos vencer nuestras diferencias, escribamos juntos, con coraje y valentía, la página más significativa de la historia común de Bolivia y Chile", mantuvo Morales.

Se trató de la visita más corta de las anteriores 3 que realizó a este país trasandino desde que asumió el mando de Bolivia en 2006, tanto así que bastó recordar que en marzo de 2010 se quedó algo más de un día que ahora, para jugar fútbol con Piñera.

Un distendido jefe de Estado boliviano se permitió barajar las preguntas de los periodistas chilenos que buscaron, con éxito mudable, una declaración suya sobre el litigio marítimo que Bolivia y Chile apuran en la Corte Internacional de Justicia, a días de la apertura de la fase de alegatos orales y meses de que el alto tribunal pronuncie su fallo, cuando mucho hasta fines de año.

"Vengo para hablarles de la necesidad de reencontrarnos; nuestra historia, la geografía, nos hizo países vecinos, nuestros pueblos nos hacen hermanos y el destino nos hará inseparables. Hago un llamado al pueblo para que no escuchemos voces de quienes quieren convertirnos en enemigos, escuchemos las voces que nos reclaman unidad, apertura y superar nuestras diferencias en base a diálogo y negociación", subrayó el mandatario boliviano.

 

       

Fuente: ABI

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

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